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Viernes, 27 de Enero de 2012 15:37 |
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Con la adecuación ambiental de las industrias, fábricas y establecimientos que ya no emiten efluentes ni contaminantes al lago y sobre todo gracias a la gestión de educación ambiental y conciencia ciudadana emprendida por la Secretaría del Ambiente (SEAM), el lago Ypacaraí vuelve a mostrar hoy su transparencia y su mítico color azul, más aun, en una de las épocas de mayor bajante del cauce hídrico.
El lago Ypacaraí, con una dimensión de 60 km², 138.000.000 metros cúbicos y una profundidad media de dos metros y medio se erige hoy como resultado de tres años de gestión en las cuencas y sub cuencas del lago.
Las intervenciones realizadas por la SEAM en los proyectos que tienen influencia directa sobre el lago dan cuenta que desde mayo del 2009 se han intervenido más de 60 empresas e industrias, entre curtiembres, canteras, vertederos y estaciones de servicios que vertían sus desechos contaminantes directamente al lago o ni siquiera contaban con licencia ambiental También se han cancelado mataderías, curtiembres, vertederos clandestinos y secaderos de pieles.
Como resultado del trabajo implementado los nuevos proyectos desarrollan iniciativas verdes, tecnologías limpias en el proceso productivo y estrategias de mitigación del impacto ambiental.
Los efluentes provenientes de todos los municipios que conforman la cuenca y que desembocan en el lago fueron objeto de estudio y seguimiento. Según la Dirección de Recursos Hídricos de la SEAM, la aparición de algas debido a la presencia de proteínas en los contaminantes vertidos en el lago impedía la oxigenación y purificación del agua que ocasionaba un color verduzco en el agua y perjudicaba el desarrollo de los peces.
El desarrollo de las actividades productivas y el crecimiento poblacional que duplica su cantidad cada 10 años son otros factores que influyen en el manejo de los recursos de la cuenca del Ypacarai.
La conformación de un Consejo de Aguas de la Cuenca del Lago vertientes de San Bernardino a iniciativa de la SEAM y de sectores involucrados en la restauración del lago es el paso a dar para la gestión interinstitucional que apunten a la conservación del recurso hídrico.
La cuenca del lago tiene influencia en 3 departamentos: Central, Cordillera y Paraguarí. Cuenta con más de veinte afluentes que abarcan los municipios de Areguá, Capiatá, Fernando de la Mora, Guarambaré, Itá, Itaguá, J. Augusto Saldivar, Limpio, Luque, Ñemby, San Lorenzo, Ypacarai, Ypané. También en Altos. Caacupé, Emboscada, Nueva Colombia, San Bernardino, Paraguarí, Pirayú y Yaguarón. El lago es también uno de los principales tributarios del río Salado.
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